• CSV slider play
  • CSV slider 04

Ligas de Squash y Squash57

Una liga con todos los niveles que se adapta a tu juego

Formación, coach, juniors y Ladies

Clínics, cursos y entrenamientos para todos y todas

Torneos, actividades y eventos

Torneos autonómicos, nacionales e internacionales. Sociales, barras libres y más...

 

Últimas noticias

UEP… COM ANEM?

Aprovechando las fiestas pasqueras (fiestas de guardar), 4 de las mejores raquetas del club emprendieron un apasionante viaje a las islas baleares con el objetivo de hacer turismo de especialidad y demostrar que el nivel del CSV va más allá de la terreta.

 

Prometía ser un viaje de bien cuando, antes de salir, hubo que ponerle gasolina al cuerpo (aun en tierras valencianas claro) para luego cenar y, tras una vista rápida al buque Ciutat de Sóller, dirigirnos a nuestros aposentos, a descansar.

Imagen1

Nada más llegar, como buenos “Forasters” fuimos directos a desayunar una buena ensaimada tranquilamente (para el que no se lo crea, sin cerveza ni ná) para irnos al poco a hacer turismo por la capital.

Imagen2

Unos buenos paseos, visitas (por fuera, obviamente) a la catedral, el borne, etc… dieron paso a la hora del esmorsaret y claro, como allí no teníamos nuestro bocata con nuestro gasto y nuestro cremaet, tuvimos que acoplarnos a comer un buen variat en una famosa bodega de la capital mallorquina.

Imagen3

Imagen4

Y aquí es donde empezó a virar nuestro viaje deportista y cultural, hacia un viaje más gastronómico. Tras un largo debate sobre dónde ir sabiendo que a las 17.00 teníamos que estar con la raqueta en mano, la opción “comemos a 1h de aquí en un sitio en medio del monte y donde es comida típica a lo bestia” ganó por un aplastante 3-1 (para que lo entendáis como cuando te confías contra alguien muy malo, pero luego palmas un juego por tonto).

Una vez en el restaurante, después del entrante cervecero, nos dispusimos a probar comida típica mallorquina (y vino, y postres y licores….) para posteriormente, coger el coche y llegar justos a las pistas de squash.

Imagen5

De camino a las pistas, entre pueblo y pueblo…de repente, ¡gritos de emoción! Dani, ¡para, para! ¡Bar squash! Dani, mostrando los reflejos que aún mantiene, volantazo mediante, paró su coche en la misma puerta del bar. Gran decepción ver que se mantenían los cristales traseros de las pistas, pero ya sin ellas, quedando un almacén en su lugar. Tristes, seguimos viaje a encontrar a nuestros rivales.

Imagen6

El recibimiento en Magaluf (club de tenis, no penséis mal) estuvo bien por parte de los anfitriones mallorquines y, tras un pequeño problema con las pistas, el mermado combinado valenciano cayó estrepitosamente contra el mallorquín, siendo Dani Miralles el único que ganó sus 3 partidas (qué roins que som….). Y como bons germans, acabamos tomando un refrigerio en el mismo club y prometiendo tanto una visita de ellos en otoño como que tornarem para ganar (o al menos para no hacer tanto el ridículo).

Imagen7

Y aunque no se lo crea nadie (casi que ni nosotros mismos), aun con la comida asomando por la boca nos fuimos a descansar a nuestros aposentos, ¡sin cenar!

El segundo día madrugamos para dar una vuelta por el mercado de Palma, desayunar y hacer los encargos de sobrasada que necesitábamos todos (a falta de peluches, colesterol en vena para les nostres dones). Como a las 10 ya no teníamos nada que hacer, tras comprar un refrigerio para el calor mallorquín, nos fuimos a la playa a ver si cogíamos algo de color.

Imagen8

Llegó la hora de arreglarnos e ir a comer por el centro, para luego probar el tardeo mallorquín, siguiendo el dicho de allá donde fueres, haz lo que vieres. Después de una buena comida (peor, eso sí, que el día anterior), llegaron refuerzos autóctonos en ayuda de una larga tarde/noche.

Imagen9

Tras varias horas de tardeo mallorquín (los tardeos sin el Sr Martos son bastante menos vistosos) llegamos cerca de las 2 a casa, pero claro, ni el anfitrión del apartamento ni el torete de Sarrión tenían bastante con lo que decidieron alargar la fiesta hasta las 4 am (4 refrigerios más por barba para irse a dormir fresquitos… y porque cerraron!).

Sobreponiéndonos a las adversidades y aprovechando el domingo de resurección, al día siguiente hicimos ruta turística por algunos de los pueblos más famosos de la isla (no sin cerveza, claro) y terminamos comiendo en Valldemossa (mirad si el refuerzo se lo pasó bien que en Valencia no se le ve el pelazo pero allí quiso repetir). Tras una sobremesa de 3 horitas y otro pueblo más, volvimos a disfrutar la puesta de sol desde las rocas (no nos dio tiempo a comprar cerveza) así que hicimos unas fotos y de manera casi oficial dar el viaje por concluido.

Imagen10

Por último, lunes de pascua de madrugón para recoger el apartamento, desayunar (seguro que sabéis el qué) y subir al barco para volver a la terreta.

En resumen, 4 días buenos, con gente bien, viaje más cultural del que uno se podría imaginar y menos squasero de lo que cabría suponer, pero no menos alcohólico. En las pistas no se dio la talla, pero sí fuera de ellas.

Estamos (casi) seguros de que volveremos, unos para ir en la isla con la bici, otros porque les gusta el buceo, otros porque sí y, sobre todo porque tenemos que volver a recuperar el honor perdido.

PD: os dejamos algo más de material para vuestro deleite.

Imagen11Imagen12

Imagen13Imagen14Imagen15

1000 Caracteres restantes